Fotografía tomada por la autora del blog en uno de sus viajes
La anciana se sentaba allí todos los días a la misma hora.
Se entretenía haciéndose preguntas y cuestionando sus propias respuestas.
Esa mañana,
recorriendo en su mente los pasos recorridos en su vida,
se hizo la siguiente pregunta:
"Si hubiese gestionado diferente el miedo
¿habría activado y profundizado en la energía que vine a expandir aquí en la Tierra?
¿o seguiría condenándome con los hombros encogidos y la mirada apagada?"
